lunes, 9 de septiembre de 2019

Pensar por el camino menos pensado

     ¿Le temo? ¿Huyo? A su encuentro (¿)ya(?) no salgo, ni fantaseo. ¿Acaso niego, me abroquelo, queriendo hacer de las carnes blandas, de la permeable piel, lo impenetrable? Y sin embargo, cuando me siento mas acorazado, tiendo a vulnerarme; mientras menos se comunican lo intangible de mi interior, con el hostil y hermoso oceano de estimulos que habito, es mi cuerpo quien es forzado a herirse abierto, como si por las venas pudieran unirse el pensar, o el sentir, a la linfa que me recorre. Herirme me genera pensarme como no lo logro a traves de otros medios. Entonces, no me hiero por salir al encuentro de la muerte, pues no la ansio, pues facilmente podria con ella coincidir; mas si lo hago en busca del dolor, de hacer palpable, visible, saboreable, lo que antes era unicamente cognoscible, porque entonces hasta la mas burda mente otra podria percibirlo, asi que no puedo ya negarlo, aunque lo oculte, y me obligo a hacerme cargo de mi mismo. No busco, por lo tanto, provocarme dolor, sino sanarlo.

La calma

Humo blanco entre los edificios vacíos
Desoladas construcciones...
Humo blanco en el camino

Humo blanco sube a un cielo niveo
Arrastrado por los vientos,
Humo blanco sube tibio
Desprendiendo un llanto timido,
Pesados nubarrones
Se preparan a estallar