miércoles, 20 de abril de 2016

Me hace sonreir solo

Como un abrazo soñoliento en medio de la oscura y fria madrugada otoñal.
Cuan reconfortante cariño tibio llega a despertarme, delicada e inesperadamente, toda esta dulzura.

Una risa,
o un silencio,
o incluso quizas una ausencia,
abrieron mis ojos de mirar para adentro,
hasta que tal confusa maraña se volvio un caos ordenado de alegrias que danzan euforicas.

Duermo, abrazado piel con piel a este querer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario