Me besaste. Me besaste en el cuello, del lado izquierdo. Me besaste, y te fuiste caminando tranquila a tu casa, sabiendo que una parte tuya seguia conmigo, y sigue hasta ahora mismo. Es la que me impulsa a escribir esto.
Me besaste en el cuello y todavia tengo la misma sensacion. Mantengo justo ahi, donde tus labios se apoyaron un instante y me dejaron, casi como un regalo, una parte de tu alma, la extrañeza de aquello casi desconocido que me dejo, inclusive hasta ahora, respirando fuerte y con el pulso acelerado, deseando tenerte frente a mi, a pesar de saber que me arrodillaria ante vos sin saber que hacer, y lloraria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario