Desde el martes de la semana pasada me venia sintiendo muy mal. Por mas que me agradan mis nuevo scompañeros de curso, no tengo a nadie con quien hablar profundamente como tenia en la Thompson. No me sentia bien en Ludere tampoco. Sentia que el camino musical (y de la vida) que estoy eligiendo me aleja cada vez mas de los intereses del grupo, y que no estoy musicalmente a la altura para tocar el estilo de musica que hacemos con el conjunto. La conjuncion de estas dos cosas hizo que sienta que ocupaba un lugar que podia ser ocupado por gente mucho mas mentalizada y musicalmente adecuada al grupo. Ademas me sentia bastante fuera del grupo humano, cosa que jamas me habia pasado.
El detonante de todo fue que en medio del ensayo me entere que Independiente habia empatado 1-1 contra Union (hasta ese momento lo que yo sabia era que ibamos ganando 1-0). Me cayeron unas lagrimitas aisladas (como siempre...estaria bueno llorar alguna vez para variar) y no me pude volver a concentrar.
Claro, todo este malestar hizo que sea una suerte de ente irradiador de energia negativa. Claro, tambien, que esto no ayudaba a sentir simpatia para conmigo de parte de mi novia, que tambien venia con algunas vueltas propias.
Me escribio, le escribi. Algo hizo un click y empezamos a comprendernos mejor.
El sabado fuimos un rato al parque, hablamos, nos dijimos todo (o mucho) de lo que queriamos contarnos y de lo que queriamos saber del otro, y de repente estabamos sonriendo de oreja a oreja. La acompañe hasta su casa y nos despedimos por un rato. Unas horas despues, ya de noche, ya arreglado, la pase a buscar para ir a dos fiestas de cumpleaños.
Estaba tan hermosa! Me re-enamore. Aunque nos habiamos separado unas horitas nomas, ya nos extrañabamos mucho.
Pasamos los cumpleaños felizmente, y a las 5am (el segundo cumpleaños era un 15) ya no dabamos mas, asi que salimos del salon de baile, me sente en un banco largo muy comodo y ella se acosto con la cabeza sobre mi pierna. Fueron los mejores 45' de todo el (hermoso) cumpleaños. Se durmio tranquila mientras le acariciaba suavemente el pelo, el cuello y la panza. Sonreia.
Desde hace una semana que queremos estar juntos a todo momento, y cada vez que lo estamos la sonrisa no se borra nunca.
Queridos no-lectores, ¡como la amo!
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