Malena abraza el alma como ninguna.
Abraza porque le gusta ser abrazada.
Abraza porque es una optimista.
Abraza para compartir un abrazo.
Abraza porque sabe que abrazar es dar y recibir felicidad, una felicidad tan pura que brilla con fulgor de los mil demonios. Un brillo digno de una batalla encendida de furia entre Hades y el Olimpo. Y por entenderlo, por entender esto, yo la abrazo a ella. Nos abrazamos con complicidad, mirandonos a los ojos con ansia hasta los ultimos instantes previos, con una sonrisa de satisfaccion con todos los dientes. La abrazo, y me abraza, porque sabemos que sabemos lo que sabemos.
Malena abraza el alma como ninguna, porque tiene el abrazo de una amiga, que, como tal, nada quiere, y todo da.
No hay comentarios:
Publicar un comentario