miércoles, 4 de junio de 2014

Sentir

     Malena abraza el alma como ninguna.
     Abraza porque le gusta ser abrazada.
     Abraza porque es una optimista.
     Abraza para compartir un abrazo.
     Abraza porque sabe que abrazar es dar y recibir felicidad, una felicidad tan pura que brilla con fulgor de los mil demonios. Un brillo digno de una batalla encendida de furia entre Hades y el Olimpo. Y por entenderlo, por entender esto, yo la abrazo a ella. Nos abrazamos con complicidad, mirandonos a los ojos con ansia hasta los ultimos instantes previos, con una sonrisa de satisfaccion con todos los dientes. La abrazo, y me abraza, porque sabemos que sabemos lo que sabemos.
     Malena abraza el alma como ninguna, porque tiene el abrazo de una amiga, que, como tal, nada quiere, y todo da.

No hay comentarios:

Publicar un comentario