martes, 5 de febrero de 2013

Búho

     ¡Cuantas noches de insomnio registradas en esta casi virginal libreta! Se ve que no son mis vacaciones mas felices; o es, quizas, que hasta ahora son tal vez las mas limpias.
     Hace tiempo ya que sueño despierto que duermo, y cuando duermo nunca logro despertar a tiempo. Y es que es como ya lo dijo Bradbury: es a las 3am en que las almas se dejan morir. No se cuando volvere a afeitarme, si es que no me lo requieren, como tampoco se cuando voy a dormir. Ciertamente se a la hora exacta en que despertare, pero probablemente no sea la misma hora de levantarse, si es que tengo la necesidad de hacerlo. No se cuando dormire. Tal vez sea mañana.

     Es curioso: mientras mas cantidad y diversidad de drogas consumia, menos dormia. Cuando abandone esa senda de autodestruccion di por sentado que dicho insomnio se iria corrigiendo. Mucho trabaje -y no esperaba menos- para que esto suceda, y sin embargo aqui estoy en mi cama, tras dos horas revolcandome, tras un largo tiempo de salubridad, y mis ojos, que arden de cansancio, y mis parpados que titilan incontrolablemente, como luciernagas pululando en el campo, no me dan respiro.

     No es viable pensar en un desahogo sexual, pues no existe ahogamiento; y aun existiendo, no se podria satisfacer en solitario, con mi propio cuerpo, sino con el de alguien mas que no esta aqui.
     Aunque pense que jamas lo volveria a considerar y recien me encontre haciendolo, mi carne permanecera intacta, ya que no tengo hoja de la que hacerme.
     He leido, ahora mismo estoy escribiendo, y si no he dibujado es por la mala luz. Me he sonado cuanto hueso pude, masajeado cuanto nudo encontre. Deje caer alguna que otra lagrima, mantuve cerrados los ojos por minutos, y lo unico que consegui fue contar segundos. Bostezo, e inmediatamente mis parpados vuelven a levantarse. No es la posicion, ya no es tristeza, o enojo, o mal humor, no es sed ni hambre. No es incomodidad. No es pena. Es simplemente este insomnio, que me carcome la espina, la medula, y sube por mi columna hasta la nuca. Insomnio que se cuela en mi craneo y como gusanos devora lentamente un cerebro tan gris como esta noche.

Tal vez, como dijiste, vos sos paloma, y
yo     soy     buho.

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