sábado, 10 de noviembre de 2018

Creatividad

El arte, considero, es en el fondo fruto del trabajo; lo cual no niega que un momento de inspiración pueda haber formado parte del proceso creativo, sea como disparador o desarrollador del contenido artístico[1]. Cuando Jung afirma que “la creación de algo nuevo no se logra con el intelecto, sino por el instinto lúdico que actúa desde una necesidad interior. La mente creativa juega con los objetos que ama”[2], desconoce que aquellos ‘objetos amados’ con los que la mente creativa juega, pueden ser –y, me atrevería a afirmar, en su gran mayoría son- objetos del intelecto, creados y/o disfrutables por él: palabras, relaciones interválicas (de tiempo, de frecuencias, etc.) y demás. Debemos necesariamente considerar que, en normas generales, la raza humana posee los mismos atributos físicos de captación de sonido o imágenes, por lo que el entender o no un lenguaje escrito u oído (sea lenguaje hablado o lenguaje musical) debe ser considerado una actividad de decodificación del intelecto. Que ese acto de decodificación sea consciente o intuitivo es lo que diferencia a aquellas personas que son capaces de perfeccionar su agudeza creativa racionalmente de aquellas que confunden la intuición creativa con inspiración. “Muchas veces, entre los jóvenes músicos, deambula una noción espontaneísta de la composición, como una ilusoria combinación de magia, azar y don, que tiene sus raíces en el mito social de la inspiración. Así, las ganas desplazan a la voluntad, la sensorialidad reemplaza a la sensibilidad, la intuición obstruye a la imaginación y lo furtivo fractura a lo continuo. Entonces la idea de parir música se impone a la idea de crear, gestar, criar música. (…) Creyendo que cortan el hilo por lo más delgado fisuran la arteria que los une con el sueño que soñaron.”[3] “Lo cierto es que la originalidad (...) no es en manera alguna, como suponen muchos, cuestión de instinto o de intuición. Por lo general, para encontrarla hay que buscarla trabajosamente.”[4]

Si bien me he encargado de contradecir a Jung –acto nada menor-, deseo rescatar de la cita su comienzo: “la creación de algo nuevo (…)”. Contrasto ahora este material, al que no he adherido, con la cita de Poe, cuyo material he tomado como piedra fundacional de mi posición sobre el tema de la creatividad; y encuentro, también al comienzo de la cita (“Lo cierto es que la originalidad (...)”), una coincidencia entre estos dos textos, que me incita a entender  a la creatividad (artística) como la búsqueda de creaciones originales; dentro de alguna corriente estética previamente definida, o aún en la génesis de la definición de una nueva. Si bien puede haber hechos fortuitos, externos o internos-no-autoconscientes, que, como comencé diciendo, puedan haber disparado el inicio o el desarrollo de un proceso creativo, evidentemente, si las herramientas utilizadas en ese impulso, los ‘objetos amados’, son aquellas recopiladas por el intelecto, entonces es posible una deconstrucción. De esa deconstrucción resultará  el trabajo creativo interno, que posibilitará nuevas construcciones, iguales o diferentes a las viejas, según sea la voluntad. Mientras tanto, el trabajo creativo externo es la incorporación de las herramientas con las que la creatividad se valdrá (técnicas, trabajo creativo ajeno[5], modos de pensar, etc.). Sin la combinación de ambos, la creatividad estará supeditada a un fortuito relámpago de combinaciones cognitivas y musculares, que puede nunca llegar a darse.
Pienso en “El Artista”[6]: El viejo encuentra, ante su silencio del habla, otro canal de expresión. ¿Expresión de qué? De su interior, que primero exterioriza lo que puede con lo que tiene al alcance; luego, con más medios a disposición, profundiza en lo ya abarcado; al sentir el agotamiento de la originalidad, deja de expresarse, por no producir meras repeticiones; y, por último, vuelve a encontrar la creatividad, en parte con propias expresiones previas, en parte con nuevas herramientas. El proceso creativo y el concepto de originalidad no muestran verse referidos a, ni afectados por, concepciones del mundo cultural –nada en la película relaciona al viejo con el mundo del arte hasta el comienzo de la convivencia con el otro protagonista, ni, una vez comenzada ésta, le son acercados materiales intelectuales (conocimiento teórico, métodos de práctica, ejemplos de obras de arte contra las cuales contrastar la propia producción)[7]-, sino que es el mundo cultural quien, a posteriori, reconoce respecto a sí mismo originalidad creativa en esa producción artística.


[1] El genio puede entrar en ese estado bien por su propia voluntad, bien bajo una influencia exterior cualquiera (a este propósito se citan los buenos servicios que ha rendido una botella de champaña).” -Hegel, Friedrich.  Introducción a la estética
[2] Jung, Carl Gustav. 1930. Psicología y Poesía.
[3] Capellano, Ricardo. Microartículo 16. (En línea) Buenos Aires. Conservatorio de Música “Juan Manuel de Falla”, sitio “Ricardo Capellano”, disponible en: https://cmfalla-caba.infd.edu.ar/sitio/ricardo-capellano/#dieciseis, consultado el 10 de Septiembre de 2018
[4] Poe, Edgar Allan. 1846. Filosofía de la composición. Filadelfia, E.U.A. Revista “Graham’s Magazine”.
[5] Johnson, Steven. ¿De dónde vienen las buenas ideas? (en línea) disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=AC2zhkhCf2M, consultado el 10 de Septiembre de 2018
[6] Película de Cohn-Duprat de 2008
[7] "El artista 've' donde otros no ven (...), mientras que 'la mayoría de la gente ve con el intelecto mucho más a menudo que con los ojos' (IMLV, p.27). (...) Así perdemos de vista la inmensa gama de sensaciones cambiantes que procuran los objetos, puesto que, a medida que cambiamos de lugar, a medida que cambiamos el ángulo de visión, las formas, colores y sombras cambian sin que lo notemos.
El artista estará siempre atento a los más sutiles cambios del mundo sensible. Cézanne hablaba de la importancia de 'ver como un recién nacido', sin memoria, sin libros, sin museos (…)." –Oliveras, “La teoría de la construcción en Valéry”, sección “El ostinato rigore”, en Teorías sobre la creatividad

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